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El programa Casa Abierta del pasado sábado 6 de mayo mostró a la sociedad salvadoreña que la fuerza única, el empuje y el amor de las mujeres nos enseña día a día que todo es posible, y mucho más con el acompañamiento de un gobierno empeñado en el cambio y la transformación.

Con el tema: Soluciones integrales a las familias de la línea férrea, ese espacio impulsado por el presidente Salvador Sánchez Cerén y la primera dama Margarita Villalta, tuvo a las mujeres como las principales protagonistas en los esfuerzos por reivindicar los derechos de quienes aspiran a una vivienda digna.

Representantes de comunidades y familias otrora desamparadas y tildadas de excluidas e invisibles por vivir en tramos en desuso y aledaños a la línea férrea nacional, se reunieron para analizar, buscar soluciones y agradecer.

Amor y agradecimiento por una vida mejor fueron las palabras de los beneficiados por el proceso de legalización de sus propiedades que lleva a cabo el gobierno a través de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), el Fondo Nacional de Vivienda Popular (Fonavipo), el Instituto de Legalización de la Propiedad, el Centro Nacional de Registros, el Ministerio de Obras Públicas y el Viceministerio de Vivienda.

Como un coincidente regalo al Día de las Madres, el próximo 10 de Mayo, no faltaron las buenas noticias en esta Casa Abierta: más familias de las líneas férreas recibieron escrituras de propiedad, y se dió a conocer que se han emitido más de dos mil 700 permisos para instalar energía eléctrica y otros mil 800 para agua potable.

Pero las que viven en la línea férrea no son las únicas, ellas solo conforman una parte de las familias que gozan de los beneficios que el Gobierno del presidente de Sánchez Cerén ha otorgado en materia de vivienda en todo el país: cerca de 24 mil familias con soluciones habitacionales integrales y más 70 mil escrituras entregadas a igual número de familias para su seguridad jurídica.

Nada mejor que los testimonios escuchados para agradecerles al Presidente y la Primera Dama por su compromiso con la gente que hoy es atendida y escuchada, para dignificar la vida de cada persona de este país.

Tampoco fue casual que la mayoría de las expresiones de gratitud vinieran precisamente de mujeres en su condición de líder, miembro de la Mesa Nacional de la Línea Férrea o de una simple madre beneficiada.

Allí se escuchó decir a Yazmín de Duarte, miembro de la mesa nacional por Oriente: “ahora sí tenemos un gobierno de cambio, un gobierno que nos escucha y tenemos un gobierno de corazón humano. Agradecer grandemente a doña Margarita, por ese apoyo que le ha dado a las mujeres allá en San Miguel, un apoyo grande”.

También Anita Moreno, de la mesa nacional por Occidente, reconoció a Doña Margarita porque “tomó a bien darnos este espacio para escuchar, compartir con nosotros nuestro dolor y nuestro ahora, nuestro ayer y nuestro hoy. Cuál es nuestro hoy, que después de ser tan marginados, tan maltratados, tan invisibles, ahora contamos con todos los servicios básicos”.

Para Ana María López, habitante de la comunidad La Arenera en San Miguel, fue un día para sentirse orgullosa porque “hay instituciones que están apoyando al presidente y su esposa. Y gracias a ese esfuerzo también hay bastantes proyectos que a las mujeres nos apoyan, satisfacción cuando nos llevan a nosotros talleres vocacionales a nuestras propias casas y eso nos ayuda a las mujeres a salir adelante, a vivir una mejor vida”.

Retribuidas quedaron entonces las palabras y la invitación del presidente Sánchez Cerén al plantear que no solo es la legalización, sino también el entorno para que en verdad sea una vivienda digna, con agua potable, energía y además un ambiente y un entorno adecuado y saludable.

Una vez más se hizo realidad el deseo de que los allí presentes, las antes olvidadas y olvidados de la línea férrea sintieran que esa Casa Abierta es de todos para compartir con amistad, alegría y fraternidad.