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La seguridad jurídica lograda con la propiedad de sus casas y terrenos por miles de familias que habitan zonas de las antiguas líneas férreas en desuso es uno de los logros más nobles de los gobiernos del Cambio y un éxito de la organización ciudadana.

Esas dos conclusiones resultaron del programa Casa Abierta, en la ex Residencia Presidencial, donde este sábado 6 de mayo habitantes del antiguo camino de hierro agradecieron al presidente Salvador Sánchez Cerén y funcionarios de su gabinete las escrituras de propiedad entregadas y el mejoramiento de sus condiciones de vida.

“No tienen nada que reconocer al gobierno, es una obligación nuestra servirles a ustedes”, respondió el Presidente tras escuchar el testimonio lleno de gratitud de líderes de esas comunidades.

Personas que durante décadas encabezaron las luchas por sus derechos constitucionales a una vivienda relataron su precaria vida, la incertidumbre, los desalojos, que no frenaron su decisión de mantener la lucha y no ser derrotados por las desesperanza.

El profundo cambio con el pasado pasó como algo ya habitual: el Presidente de la República, la primera dama, Margarita Villalta de Sánchez, y funcionarios de gobierno dialogando con “los más pobres de los pobres”, como dijo una de las líderes, y compartiendo y alentado sus luchas.
El simbolismo del hecho es mucho mayor porque ocurre cada 15 días en la ex Residencia Presidencial de la exclusiva colonia Escalón en la que vivieron los gobernantes que precisamente negaron todos los derechos a una vida mejor de los sectores mayoritarios de El Salvador.

“Nos trataban de marginales antes, porque así nos llamaban, marginales, mañosos, pero si supieran cuanta gente trabajadora hay en esa línea férrea”, expresó Ana Miriam de Godoy, de la comunidad de Amayito.

Los recuerdos de Yazmin de Duarte, de la Mesa Nacional de la Línea Férrea por Oriente, son amargos: “Éramos invisibles para todas las instituciones… quizás éramos animales o palos puestos ahí. Nos hicieron una gran persecución grande toda esta gente que ahora dice que esto es despilfarro”.

Ese pasado dejó también una profunda huella en Anita Moreno, que representa en esa Mesa a la zona occidental: “Nosotros éramos unos delincuentes, ignorados por completo, visibles solamente para las demandas de desalojo”, dijo.

José Santos, otro de los líderes comunales participantes en el programa Casa Abierta, agradeció el apoyo y el reconocimiento de sus derechos a una vida digna por los gobiernos del Cambio del FMLN. “Con los areneros no se pudo nada, pasaron 20 años y no se hizo nada”, recordó.

El presidente Sánchez Cerén expresó que la organización de las comunidades es la razón fundamental de los logros alcanzados por sus habitantes en la conquista de sus derechos. “Así que muchas gracias, ustedes nos han dado un ejemplo de lo que significa la lucha”, afirmó.

Agregó que en la democracia los cambios dependen mucho de que la población se convierta en actora de esas transformaciones. “Un pueblo solo se transforma, un pueblo solo cambia cuando la población toma la decisión de cambiarlo”, subrayó.

“Por eso me siento orgulloso de escucharles a ustedes, porque son una expresión de eso, de lo que es el ciudadano, un ciudadano que defiende sus intereses, pero que además es actor, no solo pide, sino que actúa, trabaja y hace esfuerzos porque gobierno y población podamos hacerlos realidad”, afirmó.

El Presidente señaló que esa es la razón de los derechos conquistados por los habitantes de las líneas férreas en sus luchas iniciadas después de la firma de los Acuerdos de Paz de 1992.

“Fueron ustedes, es decir, sin su organización, sin que poco a poco fueran construyendo una organización que sensibilizara al país…. Y ahora, ustedes están más organizados, porque existe la Mesa Nacional de Línea Férrea”, dijo.

Destacó que los miembros de esa Mesa mantienen un diálogo permanente con el gobierno a través de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), para seguir atendiendo los derechos de las personas de la línea férrea a tener la seguridad jurídica sobre sus viviendas.

“No solo es la legalización, sino también ver el contorno para que esa vivienda sea digna, tenga agua potable, energía y además un ambiente y un entorno adecuados y saludables”, expresó el Presidente Sánchez Cerén.