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  • Yasmín de Duarte, una de las beneficiarias de las soluciones integrales de vivienda que el gobierno ha brindado a este sector, dio fe de cómo la administración del Presidente Sánchez Cerén la visibilizó. Otros testimonios resonaron igual de fuerte este sábado en el programa Casa Abierta.

Doña Yasmín no existió durante los últimos 40 años. Eso a pesar de que desde 1970, con mucho esfuerzo, había logrado construir algo vital para fijar su existencia: una vivienda que, aunque humilde, le ha permitido desde entonces un techo a ella y a su familia en San Miguel, instalados en los terrenos de la línea férrea. Asentarse en esas tierras fue, precisamente, su condena a muchos años de inexistencia.

“Nosotros éramos invisibles para todas las instituciones. Nadie nos miraba”, asegura Yasmín con lágrimas asomando por los ojos cuando evoca aquella época.

Una vez, recuerda, llegaron miembros de una institución pública junto a representantes de la cooperación internacional, pero su atención estaba centrada en la restauración de la línea férrea.

“Nosotros quizás éramos salvajes o éramos palos puestos ahí”, comenta Yasmín ironizando aquella experiencia.

La situación de Yasmín y su familia se replicó en muchas familias a lo largo del país que, al igual que ella, por falta de recursos, se instalaron en terrenos de la línea férrea, muchos de ellos en desuso.

Los datos son dramáticos: hay 522 kilómetros de línea férrea en desuso, de los cuales 253 kilómetros están ocupados, a la fecha, por unas 320 comunidades.

El deseo de legalizar estos asentamientos llevó a estas comunidades a conformar la Mesa Nacional de la Línea Férrea, la cual ha venido luchando durante años con aquellas instituciones que antes las invisibilizaban. Muchas de estas lograron su objetivo desde mediados de la década de 1990 y principios de los 2000.

Pero la situación ha dado un giro en los últimos ocho años, bajo la actual administración gubernamental, a cargo del Presidente Salvador Sánchez Cerén, y la anterior, bajo el mando del Presidente Mauricio Funes, gestiones en las que miles de familias han comenzado a ser beneficiadas de forma masiva con la legalización de sus propiedades: 5,684 en total durante este período.

Sus experiencias, incluida la de Yasmín, fueron compartidas este sábado en el programa Casa Abierta, por invitación del Presidente Sánchez Cerén y la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, quienes han abierto este espacio de convivencia ciudadana en la ex Residencia Presidencial.

Ahora de aquella época de invisibilidad solo quedan recuerdos como el de Ana Moreno, líder de la Mesa Nacional de Línea Férrea, que habita en una de las comunidades asentadas en Santa Ana, cuyo testimonio fue compartido durante el programa.

“Un cinco de mayo de 2008 nos echaron a la UMO (Unidad de Mantenimiento de Orden”, recordó Ana aquella ocasión en que su comunidad intentó ser desalojada.

“¿Cuál es nuestro hoy? Después de ser tan marginados, tan maltratado, tan invisibles, ahora contamos con todos los servicios básicos”, comentó.

Similar situación vive ahora Ana Miriam Ramírez y su familia, habitantes de la comunidad Amayito I en Santa Ana.

“Nos trataron de marginales, porque así nos llamaban, marginales, mañosos, pero si supieran cuánta gente trabajadora hay en esta línea férrea”, aseguró.

“Hemos logrado que nuestro gobierno nos dé 71 casas gratis, también nos han dado 55 escrituras gratis, porque todo es gratis, también tenemos 150 personas con aguas negras y agua potable”, añadió.

En efecto, las soluciones brindadas en los últimos años no se limitan a la legalización de propiedades, como se hizo antes: a este beneficio se suma apoyo para construir o mejorar casas y para acceder a servicios como energía y agua potable.

Dimas Martínez, representante de las comunidades La Arenera, Güiscoyol y El Rebalse, en San Miguel, lo ejemplificó así: “Hemos tenido la dicha de que FONAVIPO (Fondo Nacional de la Vivienda Popular)  se ha acercado a nuestras comunidades y gracias a ellos hay 41 viviendas construidas que antes estas personas no tenían donde vivir”.

El Presidente Sánchez Cerén señaló que los créditos de estos logros, más que del gobierno, son para las comunidades.

“No tienen nada que reconocerle al gobierno, es una obligación nuestra servirle a ustedes”, dijo el gobernante.

“Su lucha ha dado frutos, nosotros somos fruto de la lucha de ustedes”, añadió.

Para Yasmín aquellos años de invisibilidad quedaron atrás. Ahora, gozando de su existencia, dice estar dispuesta a seguir luchando porque su comunidad y el país mejoren.

“Estamos luchando desde esta trinchera, a la par de nuestro Presidente, a la par de nuestras instituciones para que esto se logre ahora”, señala.

“Nosotros dejamos de ser  transparentes, ahora ya nos ven, ahora ya saben las instituciones que estamos ahí, porque las instituciones están a la par de nuestro gobierno, y ahora sí tenemos un gobierno de cambios, tenemos un gobierno que nos escucha y tenemos un gobierno de corazón humano”, asegura.

 

San Salvador, 06 de mayo de 2017.